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20/08/2012 | 06:17:58 PM

Composición de la leche materna
Composición de la leche materna

La leche materna es lo mejor para todos los bebés. Contiene todos los ingredientes para el comienzo de una vida saludable. No solo aporta nutrientes, sino que además resulta beneficiosa para el crecimiento y el sistema inmunológico de una forma única para cada pareja madre-bebé.
La leche materna cambia constantemente y se adapta a las necesidades del bebé durante el crecimiento. Su contenido varía durante el día y a lo largo de los meses.
Desde el principio es perfecta para su bebé.
Existen 3 etapas principales por las que pasa la leche: calostro, leche de transición y leche madura.

Calostro

Durante los primeros días después del parto las mujeres producen una leche especial que tiene una apariencia espesa, pegajosa y amarillenta. Se produce solo en muy pequeñas cantidades, pero es perfecta para su bebé recién nacido.
Esta leche especial se denomina calostro y contiene grandes cantidades de anticuerpos y factores de crecimiento. Potencia el desarrollo del tubo digestivo del bebé y sus agentes antiinfecciosos actúan como una primera inmunización.

El calostro tiene un efecto laxante que ayuda al bebé a pasar el meconio (las primeras heces) y ayuda a prevenir la ictericia neonatal eliminando la bilirrubina del intestino.

Leche de transición

Durante las siguientes dos semanas la leche aumenta en cantidad y cambia en apariencia y composición. Las inmunoglobulinas y el contenido proteico se reducen, mientras que el contenido en grasa y azúcar aumenta. En este momento, los pechos pueden notarse llenos, duros y pesados. Esta congestión normal de los pechos de la madre, que a veces se conoce como «subida» de la leche, puede aliviarse con tomas frecuentes.

Leche madura

La leche madura es menos espesa y más aguada que la leche de vaca, lo que a veces podría ser confuso. Pero contiene todos los nutrientes necesarios para el desarrollo sano del bebé. La leche materna nunca está «demasiado aguada». La leche madura cambia a lo largo de una única toma para adecuarse exactamente a las necesidades del bebé.

La leche que fluye al principio de una toma tiene bajo contenido en grasa y alto en lactosa, azúcar, proteínas, vitaminas, minerales y agua. A medida que prosigue la toma, la leche cambia a un mayor contenido en grasa y menor en azúcar.



Toda la leche de mamíferos tiene 3 componentes principales: proteínas, grasas e hidratos de carbono, aunque en diferentes cantidades. Por ejemplo, la leche de ballena tiene un alto contenido en grasa, pero bajo en hidrato de carbono, mientras que la leche de vaca tiene más proteínas y menos hidratos de carbono que la leche materna humana. Esto demuestra que la leche materna está diseñada para bebés humanos, con todos los ingredientes en la cantidad exacta.
Muchos de los componentes de la leche materna poseen un beneficio inmunológico único que ayuda a proteger al bebé recién nacido. Los anticuerpos de la madre pasan al bebé y le proporcionan una protección extra que solo la leche materna puede dar.
En definitiva, la leche materna es el alimento perfecto para su bebé, le proporciona la cantidad correcta que necesita, justo con los ingredientes correctos, a la temperatura correcta y ofrece una protección adicional que ninguna otra leche puede ofrecer.